Puedes ser considerado residente fiscal en Italia si estás físicamente presente en el país durante la mayor parte del año fiscal: al menos 183 días en un año normal o 184 días en un año bisiesto. La presencia física es solo uno de los criterios de residencia fiscal italiana; tener residencia o domicilio en Italia también puede convertirte en residente fiscal. Esta regla solo controla la presencia física.
Italian Revenue Agency: https://www.agenziaentrate.gov.it/portale/regole-generali-per-persone-fisiche1