Puede convertirse en residente fiscal de Rumanía si su presencia en el país supera los 183 días durante cualquier período de 12 meses consecutivos que finalice en el año natural correspondiente. Esta regla solo controla el criterio de presencia física. La residencia fiscal rumana también puede surgir por otros factores, como el domicilio o el centro de intereses vitales, y los convenios fiscales aplicables pueden afectar a la determinación final. El umbral legal es superior a 183 días, por lo que este criterio se cumple normalmente a partir del día 184.
https://static.anaf.ro/static/10/Anaf/AsistentaContribuabili_r/Ghid_rezidenta_2023_EN.pdf